Monumento Nacional Marino de Papahanaumokuakea

Un pepino de mar descubierto en Hawai. NOAA. Para los buzos lo habitual es que el número de organismos vivos que encuentran se reduzca conforme aumenta la profundidad a la que se adentran, pero en este caso ha sido al contrario. Durante una inmersión a 4.000 metros de profundidad en el Monumento Nacional Marino de Papahanaumokuakea, en las aguas de Hawai, ocho buzos han vuelto a tierra con miles imágenes de formas de vida nunca vistas antes y muestras de terreno. 

En cada una de las inmersiones ha habido hallazgos sorprendentes como el de un pulpo de aguas profundas que no se conocía. El coordinador de la expedición, Brian Kennedy, señala que es normal que las criaturas aquí vistas sean nuevas para la ciencia, ya que “es el último lugar sin explorar de la Tierra”.

Esta zona, de 225.000 kilómetros cuadrados, es una de las más activas del planeta geológicamente hablando. Dan Wagner, biólogo y principal investigador de la expedición de la NOAA-que recibe el nombre de Okeanos Explorer y comenzó en 2015- afirma a NewScientist que “fue sorprendente ver tanta vida a esa profundidad”. Esta inmersión fue la última de la expedición y ha sido la tercera por debajo de los 4.000 metros en esa zona, explica.

Para explorar estas regiones el equipo utilizó dos vehículos de control remoto unidos equipados con cámaras de alta definición dotadas de lentes especiales para funcionar a esas profundidades. Con ellas pudieron cartografiar un volcán submarino de 1.400 metros de altitud que nunca antes se había visto.

“Pudimos ver ríos de lava que ha estado activa desde hace 100 millones de años y llevamos una muestra a la superficie”, señala Johnathan Tree, geólogo de la expedición”. Este volcán resultó tener una compleja estructura con varias cimas que ya habían sufrido erupciones con anterioridad. Las muestras tomadas para analizar en tierra son esenciales para determinar su composición y entender cómo llegan a formarse volcanes de este tipo en Hawai.

El Monumento Nacional Marino de Papahanaumokuakea es una de zonas estadounidenses más grandes que gozan de protección completa y una de las áreas de conservación marina más grandes del mundo. Aquí viven más de 7.000 especies en innumerables formaciones geológicas que se han tenido que adaptar a la presencia de embarcaciones y aviones de la Segunda Guerra Mundial. El Monumento abarca 362,073 kilómetros cuadrados del Océano Pacífico y aún esconde muchos secretos que los científicos de la expedición de la NOAA esperan descubrir.

By: elmundo.es