El Aburrimiento

El niño necesita además aprender que puede luchar contra el tedio él mismo. Para ello “la familia y el colegio deben fomentar un entorno adecuado”, cuenta Coral Regí, directora y profesora de Biología en la escuela Virolai de Barcelona. “No debemos dirigir ese juego cuando los niños tienen tiempo libre, pero sí podemos crear un entorno que propicie la posibilidad de pensar, acercándoles a la lectura o poniéndoles en la pista para que inventen su propio juego”, manifiesta. Se trata de “darles pautas para que ellos descubran qué pueden hacer, y no de resolverles y planificarles ese tiempo. Si estamos apoltronados en el sofá con el móvil en la mano todo el día, el niño tomará ese modelo”, continúa.

Amelia Baena, directora de contenidos del blog del Club de malasmadres comparte esta idea. “A veces, cuando mi buenhijo no sabe ya a lo que jugar, y requiere mi atención, le dejo y me sorprende haciendo cualquier cosa para entretenerse. Su afición es imitarnos en aquello que hacemos”.

Buscar una adecuada combinación de periodos de actividades con los de inactividad favorecerá además, la autonomía e independencia, la resistencia a la frustración, la resolución de problemas y la motivación. Para ello, los expertos recomiendan que los padres actúen como orientadores, evitando organizarles los juegos y decirles qué, cómo y con qué pueden divertirse. “La familia debe hacer de guía del niño, aportándole retos que estén a su nivel, en vez de ofrecer todo marcado”, expresa Amparo Laliga, responsable de Innovación de los Centros Escolares de Grupo Sorolla. De esta forma el niño podrá decantarse libremente por una opción y generar sus propias ideas.

En definitiva, el tedio no sólo es un estado de ánimo sino también una forma de encontrarse con uno mismo. Por ello es imprescindible aprender a aburrirse para lograr “estar bien con nosotros mismos a lo largo de nuestra vida”, finaliza la psicóloga.

Juegos educativos para el tiempo libre a coste mínimo

Pasíon por la lectura. Leer es uno de los mejores hábitos y recursos que se puede aportar a un niño. Además de un gran entretenimiento, la literatura es una excelente forma de potenciar su imaginación a través de historias increíbles, mundos fantásticos, personajes de cuento…

Actividades al aire libre. Un día en el campo, tardes de parque, fútbol en la plaza, de paseo por el barrio… El director del colegio Buen Pastor de Sevilla, Joaquín Egea, incide en los beneficios socializadores y de conocimiento del medio que proporciona a los niños el tiempo de juego al aire libre. “El aburrimiento en casa termina en la televisión o la consola”, expresa.

Situaciones imaginarias. El pequeño de la casa es el pirata más temido de los océanos y su habitación es su preciado velero repleto de tesoros… Los juegos de roles no sólo fomentan la creatividad sino que permiten un gran aprendizaje para los pequeños, que establecen relaciones en las que están presentes el cumplimiento de las acciones propias de ese papel. Hay cientos: animal, papá y mamá, doctor, profesor, policía, bombero…

Beneficios de los juegos de mesa. El parchís, el dominó, el monopoly o el tragabolas, entre otros, son un clásico muy divertido sobre todo cuando se comparten con otros niños o la familia. Además de horas de entretenimiento, contribuyen con el desarrollo de destrezas, les enseña a esperar y respetar a los otros.

Los más tradicionales. El ‘pilla pilla’, el escondite o el escondite inglés, la peonza o las chapas son algunos de esos juegos populares que les encantan. Entre sus beneficios, el desarrollo de habilidades motoras, de estrategias…

Puzles. De sus dibujos animados favoritos, de superhéroes, el coche del momento o un paisaje de ensueño… Muy coloridos y de muchas o pocas piezas. Existen puzles de todo tipo para complacer sus gustos y desarrollar sus habilidades espaciales.

By: elmundo.es