CyberSPark

Reuters. Un niño ve los destrozos ocasionados por un cohete palestino lanzado a Be’er sheba en 2012. La humanidad ha dejado vestigios de su paso en Be’er Sheba (beersheba). Es una de las ciudades más antiguas de Israel y en ella se conserva uno de los «tells» bíblicos reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La ciudad también es conocida por ser blanco de los misiles de mayor alcance que se han lanzado hacia Israel desde la Franja de Gaza. Pero, esta región, ubicada en el desierto del Néguev quiere ser reconocida por otro aspecto, por ser la capital de la ciberseguridad. 

Desde hace un par de años en Israel han hecho énfasis en la investigación para reforzar la seguridad cibernética. Las amenazas para países, empresas o personas ya no se limitan al mundo físico. Sin embargo, y los expertos lo señalan, los riesgos de los ataques en el mundo virtual repercuten en lo físico.

«Lo cibernético por sí solo no destruye pero cuando actúa sobre algo físico sí y se convierte en riesgo cuando por ejemplo, se combina con un misil», apuntaba uno de los expertos presente en Cybertech, una conferencia dedicada a la ciberseguridad en Be’er sheba en mayo de 2014.

El Cybertech se celebró en el Shamoon College of Engineering (SCE), una de las escuelas de ingenierías más importantes de Israel. A pocos kilómetros de ahí se está desarrollando lo que denominan CyberSPark, un parque tecnológico que reúne startups, y divisiones de grandes empresas que se dedican a la seguridad cibernética. 

El lugar fue inaugurado en enero de este año. Está en proceso de construcción pero ya algunas empresas se están asentando, y otros, como IBM ya han anunciado que llevarán su laboratorios de investigación a la zona. «Be’er sheba no será la única capital ‘cyber’ de Israel, pero sí el lugar más importante sobre la ciberseguridad en todo el mundo», dijo el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu en enero.

JVP (Jerusalem Venture Partners), una aceleradora muy importante de ese país, ya se han ubicado en uno de los edificios del CyberSpark. Yoav Tzruya, responsable de los Laboratorios de Cyber de JVP señala que la fortaleza de este «campus» recae en varios elementos.

Mecanismos de defensa
Por un lado, está cerca de grandes casas universitarias, por lo que la investigación en las empresas se puede combinar con la académica y mejorar la integración. Además del SEC también está el campus de la Universidad Ben-Gurion de Néguev. El segundo aspecto es que también está muy cerca de instalaciones militares, una «industria» que en Israel, a diferencia de muchos países, está en constante sinergia con el resto de los sectores económicos. 

Este elemento militar también se refuerza, ya que Israel ha hecho énfasis en la ciberseguridad aplicada a los diversos mecanismos de defensa militares del país. «La idea del CyberSpark era crear un ecosistema con los militares, la universidad y las empresas multinacionales», señaló Tzruya.

JVP es ejemplo de esa sinergia. Entre las empresas que incuba hay muchas de seguridad. Como CyActive, que desarrolla mutaciones o variaciones de «malware» existentes, y sobre ellos, diseña antivirus. La idea de esa empresa es adelantarse a los hackers. También destaca Titanium, que hace mutaciones de los ordenadores y los convierte en máquinas únicas, por lo que la tarea de los ciberdelincuentes se hace más complicada, ya que si quieren atacar, tendrán que diseñar un malware o virus específico para cada ordenador que se quiere vulnerar. La mayoría de estas empresas tiene militares retirados en sus filas o han colaborado muy de cerca con el departamento de defensa.

By: abc.es