Bebes Tortugas de Galapagos

Imagen: Dr. James Gibbs de la Facultad de Ciencias Ambientales y Forestales de la Universidad del Estado de Nueva York. Hace un par de años, las Islas Galápagos estaban repletas de ratas que acabaron con el alimento de las tortugas gigantes que las habitaban. Científicos que protegen el área lograron erradicar la peste y repoblar el lugar con las especies nativas salvándolas de la extinción. Como prueba de su éxito, este mes encontraron 10 bebés de tortuga en una de las islas. Los primeros en nacer en su hábitat natural. 

Se trata de una excelente noticia para los investigadores. Ya que, a pesar de sus esfuerzos para salvar a las tortugas gigantes Chelonoidis duncanensis, nada les garantizaba que la especie lograría adaptarse de nuevo a su hábitat natural y, mucho menos, lograr reproducirse. Habían pasado más de 150 años desde el nacimiento de la última tortuga en la isla Pinzón en la que se encontraron los bebés.

El descubrimiento se hizo mientras se exploraba la isla para conocer su población. Encontraron más de 500 tortugas, 10 de ellas tenían pocas semanas de nacimiento. En 1959 había entre 100 y 200 especímenes y después de esa fecha se redujeron a menos de 20.

El reto para los científicos ahora reside en evitar que las ratas encuentren alguna manera de llegar a las islas para acabar con el alimento de las tortugas de nuevo. Para esta misión, se hace monitoreo constante del lugar en búsqueda de indicios de la peste. [Nature, Galapagos Conservacy vía The Guardian]

By: es.gizmodo.com